lunes, 8 de noviembre de 2010

melatonina + mielina

Hemos removido con asas y palas la tierra. El otro día jugando unos niños enterraron unos clavos en las ancianas manos de aquél árbol. A veces aparezco en una carretera, es de noche y estoy huyendo, corro veloz en mi biclicleta, si no alcanzo a llegar antes del amanecer algo funesto pasará, y estoy angustiada porque no sé si lo logre. La Angustia me agobia progresivamente. Le veo, pero tenemos miedo de tocarle porque se está disolviendo y está muy frágil y podrido, pero nos alegra tenerlo de vuelta aunque sea un rato, creemos que la muerte ha cometido un error, y sabemos que vendrá a llevárselo, por eso estamos preocupadas de no hacer tanto ruido, para que no nos oiga.

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.