miércoles, 27 de octubre de 2010

¿Relato de qué?. No sé muy bien cómo empezar.



Mis manos titubean en el teclado, me dirigo a la cocina y bebo un vaso de agua. Luego, llego hasta la puerta de la habitación y toso nerviosamente, me siento nuevamente frente al computador, y observo la inmensa, extensa y vasta región blanca que se me presenta frente a los ojos. La pantalla está blanca y no sé bien cómo empezar a escribir lo que me trajo hasta aquí.

Dejo que la melodía se disuelva en mi sangre - la vida es extraña- le digo. Sus ojos húmedos, sus ojos tristes, los observo dentro mío. A veces creo que su espíritu es triste, pero, ¿Acaso todos estamos tristes, o la vida tiene este sabor melancólico proveniente quizá de un origen difuso, con olor a desconocido, a complejo e impalpable?.

La vida es un misterio. La vida es el misterio. Una diminuta y casi imperceptible sonrisa se asoma de sus labios.

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.