martes, 7 de septiembre de 2010

Ya no queda espacio en el tercer espacio

Ver ese rostro nunca más otra vez.

Algo dentro del esternón o duodeno quizá
entre los huesos y las vísceras, por ahí en
el tercer espacio
oprime, quema, o fluye, quizás.

"El recuerdo es siempre de algo que se pierde."

Se deseó una pequeña úlcera fulminante
por haber traicionado un poco a la costumbre
y otras veces por haber traicionado al impulso.

Incapaz de palpar, tocar,
acariciar, besar o abrazar
la cálida piel, los huesos.


Mirada húmeda.



Deseó esconderle en sus
circunvoluciones más remotas
y lejanas, para que no le encontrara
nunca el olvido.
(sin saber que el olvido se encontraba ahí mismo)

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.