jueves, 20 de mayo de 2010

Diálogos visuales y cirros tornasol

Los ojos comunican tantas
cosas. Yo no sé lo que los
míos digan.

A veces creo que es
in-evitable que hablen.

Yo quisiera que las miradas
se conocieran entre ellas,
y que crearan un lenguaje
nuevo, un idioma mutuo.

Que al cambiar de colores
los iris, que al dilatarse o
contraerse las negras pupilas,
palpitaran en códigos
que sólo ellos, los ojos,
comprendieran.


Desde el metro, veo así las mañanas:
el sol escondido tras la silueta de las montañas,
en el cielo, unos cirros tornasol a lo lejos,
todo está frío, todo está gélido.

Y esas nubes con colores de burbujas,
especie de bufanda o sombrero suspendido por el viento,
un poco más arriba que la cima de la cordillera.

Entonces,
si pudiste verla,
te la cedo.-

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.