miércoles, 5 de mayo de 2010

Azul

Dices que tienes necesidad de verme, pero,
eres tú el silencio y tu mirada tierna es tu
recurso retórico.


El hilo de tierra evita el detrimento por
relevación. Y el secreto a veces cohabita
en la utopía.

Cierras mis ojos y olvido respirar, como
si morir no importara, como si vivir no
importara, como si soñar no requiriera
de oxígeno. Me quedo dormida, tranquila,
sintiendo tu palpitar.

Realidad, tal cual, en pedacitos
de vidrio roto, pulidos por la arena
y el mar, sobre mis párpados cansados,
sobre los tuyos cerrados.

Tu inspección muda, tan llena de sentido,
en el fondo vacío del azul que habita mis huesos,
me cobija y me apalea ambivalente, calando
sutilmente bajo mi embrollado esternón.

Navegas por los mares en un barco origami,
y yo estacionada en una isla de lienzo, te saludo
desde lejos. Un papalótl sale de mis heridas
y el hilo curado llega a tus pies.

Las cumulonimbus se mecen en el cielo,
y juegan a encontrarle formas a la tierra.
Mientras nuestras pieles se iluminan con
la luz del poste que se cuela por la ventana
de tu habitación.


Todo está calmo, silencioso y azul.-

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.