sábado, 24 de abril de 2010

martes, 20 de abril de 2010

Es normal a veces sentirse cansada, es común y corriente. Pero a partir de hoy, teodiosiempreteodio.

Hipótesis del Odio


Dicen que Amar es entregar el corazón desnudo y frágil a alguien en quién se confía ciegamente. Si eso es amar, entonces, Odiar, ¿qué es?.

En cierto modo, odiar es un estado más elevado de consciencia, puesto que amar es ciego, y todo bajo ese velo se ve bueno (generalmente, el resultado de amar en la persona amante, no ocasiona nada más que detrimento y autodestrucción por cada decepción de probar que algo no era bueno en el ente amado, o algo no era como la persona amante esperaba que fuera -esto es así, porque amar es idealizar a la otra persona. Amar es poner cosas que no son en el otro, pero que son de nuestro propio agrado, ergo, egoísmo puro [lo cual nos lleva a considerar mejor ese sentimiento tan magníficamente promovido/publicitado]). Odiar, por un lado, es observar lúcidamente los defectos de nuestro propósito, sin eufemismos, ni secretos. ¿Y qué nos caracteriza y nos conforma más que nuestros propios desperfectos?. (Odiar es conocer.)

Durante el odio, se consagra inadvertidamente, una entrega noble hacia la persona odiada que para la ocasión habita el sentimiento. Y lo que se otorga no es más que tiempo, que no está demás decir, es en la época actual, un concepto altamente preciado. En ese sentido, el odio podría ser considerado más altruista que el amor, porque del amor siempre se espera (el amante espera recibir del amado, ya sea amor, tiempo, dinero, etc.), por el contrario, no del odio (el odiante no desea gastar su valioso tiempo en el ser que odia, simplemente así ocurre, esto quiere decir que el odiante realiza una entrega desinteresada de tiempo, y vuelvo a mencionar aquí, que el tiempo, en estos tiempos es una de las cosas más valiosas que se puedan entregar).

Odiar permite ver la naturaleza, el perfume y el fondo del ser innombrable que se aloja insolente en las sienes. Al mismo tiempo, odiar es pretender negar la existencia de este ente, (de ahí que le deseemos la muerte al ser odiado) y ¿Qué puede ser más real que lo que se hace el intento - visto aquí, como el esfuerzo o empeño- de no creer (y/o crear?)? porque buscar ocultar/negar/olvidar algo, es estar consciente de la propia existencia de éste, tanto más así, que llega a molestarnos su presencia de alguna manera y es ahí cuando comienza el desesperado intento de refutarle. Asimismo, el deseo de querer que algo deje de existir, supone un dilema existencial, una lucha inmensa en el interior del individuo, dada por el esfuerzo del mismo de ir en contra de su propia concepción sobre la existencia de aquello. Es como soltar una parte de uno mismo, una determinada creencia o gusto, es algo que en parte define nuestra identidad, en otras palabras, es un pequeño suicidio, el buscar olvidar u omitir algo que ya nos define y nos conforma de algún modo, a saber, la forma en la que vemos a los otros o a lo otro.

Con todo, odiar implica un manifiesto rechazo, un repudio ácido, un reservado despido, un alejamiento sigiloso. La intención del odiar, puede ser clasificada de tres maneras: Primero, la separación y aislamiento que se busca ocasionar en el objeto de nuestro sentir, a veces es planeado con el único fin de destruir y des-integrar al ser odiado. Esto es originado por el desprecio, desvaloración o desacuerdo del ser odiante sobre una, más o todas las características constituyentes del ser odiado.

Otras veces, este deseo comprende la frustración de no poder alcanzar de un modo cínico e hipócrita al sujeto (intento fallido de manipulación) y la intención en este caso puede variar entre buscar hacer sentir al otro algún grado o nivel de daño similar al sufrido por el ser odiante.

Finalmente, hay situaciones en las que el odiar tiene el propósito de alejar, escapar o incluso proteger a la persona odiadora de la persona odiada. El ser odiante está consciente de que amar implica quedar vulnerable, débil, entregarse como presa al depredador, aniquilarse evolutivamente, entre otras expresiones coloquiales, y la única forma de no proceder a semejante comportamiento irracional, es accionando el comportamiento contrario, esto es, odiar.

De este modo, el ser que odia, es capaz de tener un apego - entiéndase éste como una conexión afectiva - hacia su ser odiado, sin las implicancias de vulnerabilidad, sufrimiento, irracionalidad y estupidez que posee el acto de amar. Este tipo de apego, donde las expectativas del ser odiante hacia su ser odiado son nulas, y donde el nivel de decepción, no funciona como tal, puesto que no existe frustración al no intentar conseguir nada, le permite al Odiante desenvolverse seguro, y sin riesgos de detrimento.




Notas: Esta hipótesis requiere de un mayor estudio y modificaciones correspondientes, ya que por el momento sólo se basa en una corriente de consciencia o pensamiento nada más que se me ocurrió un día, así nomás, es posible de todas maneras leer un dejo de despecho si así se quiere, pero no hay que caer en ese error, el problema es que sólo lo describí de manera comparativa y dualista entre éste, y el amor, pero posteriormente vendrá un análisis y escrito hipotético más general y preciso.-

lunes, 19 de abril de 2010

Fragmentos Cotidianos


elperrociegoladraenlanocheconlamiradaperdida
ysusbigotesblancostienenoloracastaños
laseñoradelasopaipillaslesonríealchiquillo
quejuegaconlosvolantinesenlaveredadelmetro
elgatoserascalaespaldaenlaspiernasdeltipoconsombreronegro
lasmonedasecayerndelmonederoto
ylaseñoravictorianosepintalasuñas
elmangalseagitaconelestornudodelcielo
ylosmocoscaencomogranizo
tengouncuadernoquesesabetodosmissecretos

domingo, 18 de abril de 2010

Pensar nada / Pensar todo

"Me aterra llegar a Roma o a Camelar, y que me venga a domar.
Me amedrenta necesitar-(le) y que me llegue a negar.
Me obsesiona su misterio, y sin quererle estropear,
Me acuesto disfrazada, y no le puedo relatar.
Quizás, si espicho difónica este extraño
pasar, consiga escaquear este
detrimento
singular."


Mi Contradicción es que reclamo simpleza y me arredra expresar mi "posible" perogrullada, digo entrecomillas porque quizás, mi evidencia no es tan patente como pueda yo creer. Me tinca que nunca dijo nada, porque no habia nada, y entonces todos esos filmes en mi cabeza, en peligro de extinción, no tienen copia en otro universo. A pesar de que este sentir/pensar no es único, porque así lo prometí, me faltó un conflicto. Tan igual, es como olvidar. No notar su estar. Como si sola estar. Algo faltó, algo se perdió.-

No sé, extraño, es todo raro.
Demasiadas cosas atravesadas
en la tráquea y nadie que me
insistiera hasta el cansancio y
me hiciera confesar.


Por un momento fue cierto,
y fuí el zorro esperando
junto a las rosas, o en
la colina, quizás.


No sé, no quiero sentir tantas cosas.
Mejor, abandonar la mente, destruir
el pensar, desaparecer.

miércoles, 14 de abril de 2010

¿Juguemos?

· Estoy nadando en el océano abisal, luego,
me impulso con una fuerza extraordinaria
y termino navengando en el mar.

· Después voy cayendo al precipicio más borrascoso,
posteriormente subo volando o flotando quizás, hasta
la cumulonimbus más impresionante y hermosa
que hayan visto.

· Finalmente, me arrastro por la tierra tragando polvo.



- ¿Qué será ...?
- ¿Qué será de aquellos?
- Te extraño papá, demasiado.



1.- Nos dimos cuenta del juego, yo y tantos otros.
2.- No les resultó el funesto plan.
3.- Sí, estamos solos, pero no es eso lo importante, sino notarlo. *


*Dadas las anteriores premisas, deprímase, búrlese, o haga lo que le plazca. **

**Haga lo que le plazca sí, pero no toque a esos niños, ni a esos animales. ***

*** O sea que haga lo que le plazca sólo con los de su clase, que somos nosotros al fin y al cabo de cuentas. ****

****Pero no le desgarren el alma a un niño o a una criatura. Y sí, sé que todos hemos aplastado hormigas alguna vez. Pero no se haga el tonto, usted sabe a lo que yo me refiero, ¿verdad que sabe?. *****

*****Si no sabe, no se abruma, no es nada importante, quizás.


No sé, de verdad que no sé que nos dieron,
pero ya nos lo comimos, y mañana quién
siempre sabe.

Sin embargo, para qué andamos con
cuentos raros, no existe esa weá ni
cagando, sino hace rato.


- Aunqueee...
- ¡SILENCIO!

...


¿Juguemos?.-

domingo, 11 de abril de 2010

jueves, 8 de abril de 2010

Quién

las imágenes valen más que mil palabras yo diría que todo lo contrario a veces esta ambiguedad me tiene indecisa la rosa con el clave-el o el hilo de seda y la cuerda de la guitarra quién sabe en volá y funciona o quizás qué quizás estoy puro aunque considerando los hechos observados puede que mi rollo de 35 mm no esté mal revelado todo es problema del lenguaje o de lo que hacemos con él en nuestras pequeñas mentes que albergan inmensos universos de galaxias inexistentes y al final que es la mente no sé lo que digo me enredo a cada instante pero no me importa a ratos me siento bien así que quiero hablar con ella quiero decirle que está la puerta abierta que si quiere se tire del puente pero que ese diálogo que dejamos inconcluso ha quedado en el mesón con las palabras que no se dijeron yo no sé si esto es corriente de la conciencia o no sólo sé que a veces me da por estallar de alegría con un simple y estúpido gesto es una weá que no puedo superar me sumerjo en los océanos abisales de mi ánimo y resulta que todo era una ironía quizás ya están todos juntos y no como hermanos como quién sabe sólo mi tonta mente pero encaja encaja y ahora no sé que quiero decir con todo esto porque no hay derecho de mi parte a exigirles nada es normal puede ocurrir pero no me gusta que lo oculten pero a ti te gustan los secretos y qué puedo hacer yo ahí soy demasiado insegura de haberlo hecho a mi manera quizás y hasta un 6 o no me pregunto si quién estará aburrido de que le culpe a él de todas mis incertidumbres y desgracias o de lo que pienso y no y así etcétera me surgió en estos momentos decirme a mí misma todo esto porque para qué andamos con cosas si esto sólo lo leo yo y mí misma también te echo de menos y me carcome el esternón esta promesa incumplida y qué mierda si somos todos inconsecuentes pero eso es sólo un modo de no pescarlo realmente esto está mal ya debí haberme ido dicen que la tercera es la vencida y que lo bueno cabe en frasco chico yo quisiera nadar en mis ideas y soltar la mente quizás y lo que dicen por ahí es cierto y entonces dejaría yo de ser tan traumada y de ver películas y tomas y planos y encuadres hasta en la mesa que como o en el baño y yo no entiendo bien qué pasa conmigo con suerte logro entender algunas cosas de este extraño mundo que no sé no pertenezco pero ahora eso me da lo mismo quisiera detener la quimica reactiva de todas mis dendritas si es que es cierto que ahí se esconden todos mis pensamientos perversos que huyen cuando quiero expulsarlos de mi cabeza confusa cierro los ojos y respiro hondo cierro los ojos y me voy quedando dormida o mejor imagino que lo hago e imagino que sueño y sueño dormida y al final la vida y los sueños y qué seríamos si no los tuvieramos y la humanidad y tanto contenido me tiene hasta el hastío y me voy marchando con los pies adoloridos haré cosas porque quiero a partir de ahora me importa un puto comino lo que me digas lo que piensen lo que sientan respecto a este cuerpo y estas acciones y no sé quién sabe.

martes, 6 de abril de 2010

Ablación Especulativa

Se me acabó
la tinta
del lápiz
que compré
hace 2
semanas o
fue quizás
más tiempo
y lo tenía botado
esperando
ocuparlo
en un momento
como este.

¿A cuánto estamos hoy día? Es lunes.
Me cago en el bicentenario.


Quiero perder la mente.
Olvidar la razón.
Vomitar la culpa.
Escapar de la significación.
Tergiversación.

Soy una obsesionada apologética.
Creo que me agarré una gangrena.
Probablemente, crónica.


Lo mejor será amputar
me-lamen(te)
quizás
.


Me opongo rotundamente.
No entiendo qué ocurre cont(m)igo.


Ni siquiera en la cajita de los objetos
bizarros/perdidos
se sentía en-caja-do Gregorio.


Avvisande gör ont både


i-Yo


Unavený Bolesti.-

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.