domingo, 31 de enero de 2010

Mañanas, ayeres y nuncas

Todos estos tropiezos producen una danza desalentadora.

Yo no sé cómo se hace para convivir con un agujero.

Sé que no es, lo que veo que es. Sé que si me acuerdo va cambiando el recuerdo, y así. Hasta que al final, sólo nos quedan recuerdos de un recuerdo. Por eso, no me atrevo.

Dicen que los ojos hablan, y aunque no les veo los dientes, tu mirada me sonríe. Jamás sabrás lo que te dicen. El idioma es ambiguo.

Me quedé dormida, y conversaste con mi amigo de cosas que no pudiste dividir conmigo. Te marchaste enojado, yo seguí durmiendo. Debí fotografiar una foto, una foto, una.

Hay tantos porqués rebalsando el tiesto de los "Y si..."

Trepé hasta las ramas más frondosas de aquél árbol, y tenía miedo que en la noche me encontraran.


Me sumerjo en el océano, y contengo la respiración hasta el punto en que los bronquiolos marchitos y exasperados, me exigen una dosis de oxígeno. Creo que moriré en el agua, respiro hondo, pero no me salen burbujas de la boca. Le sonrío a las ballenas que con canto estridente me devuelven el saludo.

Mañana quiero Ayeres contigo.-

viernes, 22 de enero de 2010

Circunloquio encubierto

Yo nunca sé cuándo empecé. Cuándo empecé a ver todo de este modo. Cabe mencionar que mis córneas yacían empañadas. Atascadas por tanto tiempo. Ahora que lo veo -pienso- es bastante maleable la cosa.-

No sé, no tengo idea. Y como si eso me consolara, me quedo callada. Es en el momento en que no hay nada que decir, que farfullo oraciones hasta el infinito desafinadas, a veces toscas y otras más vacías que una lata vieja.-

Me caigo, me levanto, y me hago zancadillas.-

La albahaca tiene algo que angustia, tiene algo de sitio impalpable surgido de conexiones neuronales remotas, tiene algo de abrazo inconcluso, o algo aún más intangible, que tímido, no se deja ver.-

Ya van a ver decía, qué razón tenía.-

Es impresionante, y abrumador lo fuerte que pueden ser los deseos de regresión. La ruptura inexorable. Es irónico que Irresoluto suene tan Decisivo.-

Siempre dejas la ventana abierta. Eres tan predecible.

viernes, 15 de enero de 2010

Perturbaciones repentinas en melatonina

Me carcome la zapatilla violeta
del reloj los punteros varias veces que ha
movido este mes.
Todo tiene la apariencia
de no haber cambiado, no obstante.

Me perturba este silencio azul
que me escupe en los oídos, mientras,
impávida observo al ratón psicodélico
farfullir palabras que el viento azota
en unas cuantas cortinas.

El lápiz en mi mano,
profana estas páginas
negadas.-

Tiene la boca ensangrentada,
siente el hierro en las paletas.-

No prometas. No hay mañanas,
y los ayeres se escaparon de los frascos.
Sólo hoy, ¿Oyes? Ahora.-


Me restriego los ojos con los puños,
y los párpados se coluden para lucir
murrios.-

Algo me rasgó la pierna
varias veces.-

Pretendo despertar.
es sólo que No sé cómo.

Nos creemos victimas,
pero somos Victimario.
Sé que no habrá más
conversaciones en el sofá.

Pensé que tenía buena señal, pero,
para qué andamos con cosas,
siempre tendremos el teléfono
cortado.

Tendremos que dejar
el partido de ajedrez
para otro día.

- ¿Cuándo podrás mover el dedo chico del pie?.-
- Es que yo no he pelechado últimamente.-


Yo también quisiera
abrir ese libro
sin principio
ni fin.-


Pero la radio ya no funciona, no logro explicarlo.
yo la estaba escuchando, a pesar de la interferencia,
pensé que seguiría tocando.-


Repentino.-


Para eso estamos.-


Seeeh, para eso estamos.-

sábado, 2 de enero de 2010

Tarde

Amanece, el rocío ha marcado todo
con sus pequeños piececitos
y el viento nos acompaña todavía.

Lejos de todo esto,
nuestros cerebros deambulan
por universos opuestos.
Por universos que no pueden
ser compartidos.-

Cada una de nosotras se encuentra
a tres universos o más de la otra.-

Las remembranzas caen como cascada
desde mis sienes y se tropiezan en mi tráquea
con un dolor tibio.-

De pronto, observo callada,
tus cabellos plateados,
y tus tristes ojos grises.-

Tu voz azul farfulle palabras
que aparecen en mis oídos.-

Entonces,
creo que te oigo aquí,
ahora, conmigo.-


Pero tu imagen se desvanece entre
mis pensamientos, y el vacío es lo único
que me queda, junto a ésta, tu eterna y
presente auscencia.-


Me sumergo en un abismo infinito
y mis pasos compungidos avanzan
cariacontecidos.-

Mientras, pasan las gentes con rostros sonrientes,
y yo con un espejo les candilo.-

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.