sábado, 12 de septiembre de 2009

Esto tiene color de hormiga

Es extraño cómo se va configurando este pequeño mundo. El día es más blanco que nunca. El barro está por todas partes, todo ha sido tocado por la lluvia de la noche anterior. Las miradas de las mujercitas y los hombrecitos parecen algo cansadas, exhaustas. Pobrecitos, no han dormido trabajando para realizar sus propias máquinas. Si se hubieran avispado como las hormigas, que trabajaron juntas para terminar una utopia.

Pero no, a las hormigas no les dió para tanto el seso, o quizás la antena. La reina oculta en lo más profundo del hormiguero era quién daba las órdenes y todos creyéndose libres le obedecían insanamente. Hasta llegaron a pensar que vivían un despotismo ilustrado, pero era sólo una dictadura más.

Mi sobrino descubrió el secreto de las hormigas: "Las hormigas tienen una sociedad clandestina". ¿Te has preguntado en qué dimensión ven las hormigas?, las hormigas ven con el aroma que sienten de sus antenas, sus diminutos y futiles ojos son sólo de utilería.

Un científico descubrió que podía transcribir el sonido que emitían las hormigas al vibrar sus antenas al idioma morse y logró decifrar la siguiente:

"Ha llegado el momento que tanto esperábamos compañeras. Así es, hemos encontrado azúcar en el campo de alacena abandonada del casino del país de Ciencias del Universo del Juan Gómez Milla como suelen llamarlo las criaturas terrestres esas tan peligrosas que siempre nos aniquilan con sus gigantescos pies. De manera que algunas miligas (hormigas milicas) serán seleccionadas para dirigir la expedición que traerá a nuestros estómagos el tan anhelado almíbar. He dicho."

Pero si el mundo de las hormigas es terrible. Es como 1984 de Geoge Orwell. Nosotros ... qué grandes hormigas somos, ¿No?.

¡Ja!


Como corre el tiempo, palabras estúpidas y a veces iluminadas salen preciosas y de prisa de mi mente, de mi lengua, mi lengua. ¡Aycito! mis ojos. Vieno ese tipo y le colocó arena a mis párpados y ahora con suerte puedo mantenerlos abiertos. Mientras no me desmaye como la pobre señora de la caja negra esa. Pobrecilla.


El aburrimiento está por hacer acto de presencia a sí que mejor los dejo porque no quiero encontrármelo me cae más o menos pésimo.

hasta luego.

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.