domingo, 16 de agosto de 2009

Mala idea la tuya oye

Las palabras que aparecerán en este papel,
son completamente deliveradas.
No escogí ponerlas, simplemente
surgieron
de mi más profundo
subconciente.
hay algo con lo que no me contento ¿Sabes?
es esta pestilencia que emanamos
nosotros los seres humanos.

Como si nuestros vivos corazones palpitantes
en realidad podridos sólo fueran un vestigio de muerte
cuando niños somos muy puros
no deseamos mal contra el otro
cuando somos grandes destruimos
a los que amamos
y a los que odiamos ni hablar
La semana pasada me encontré
contigo en ese antiguo cine
no supe cómo reaccionar
frente al hecho de que tú no me reconociste
cuando yo te saludé
creo que te hiciste el weón
para qué andamos con cosas
pero no importa, algún día pagarás ctm


Dormí 17 horas seguidas
hubiera seguido haciéndolo
pero en realidad el
sueño se me había gastado y ya no quedaba
ni una pizca en la alacena


El hombrecito de la caja
furfullaba palabras mientras
las gentes esas sólo observaban
sus dientes peludos.


Mala idea la tuya oye.

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.