martes, 28 de julio de 2009

Palabras revueltas
en un torbellino
que forman hileras
de ideas traviesas
se esconden
trémulas
en mi
cabeza confusa,
y a cada latir
sanguíneo de lágrimas
de cristal abren
sus alas y se
hechan a
volar.




De tanto analizar
perdimos la cabeza.
¿Qué es mejor? ¿No tener
tiempo cuando la tienes o
tenerlo de sobra cuando
la pierdes?


A veces recordar
es apuñalar con
pequeñas punzadas
al corazón herido.



Lágrimas negras
salen de mis ojos
y caen por
mi cara o rostro
lágrimas rojas
chorrean de mi malherido
corazón apenas viviente
es el dolor que me
acorrala.



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y eso nomás hay.