viernes, 18 de diciembre de 2009

No puede creerlo, se niega a soportar la realidad. Hace unas cinco horas, su piel estaba tibia, sus pupilas se contraían con una luminosidad demasiado intensa, sus latidos impulsaban la sangre de sus venas por cada centímetro de su cuerpo, sus pulmones se hinchaban con cada respiro. Ahora un cuerpo sin indicios si quiera de eso impalpable que se manifestaba antes: Frío, inmóvil, silencioso, sin vida. Su cuerpo, ahora dócil, se descompone lentamente, la cara imperceptiblemente tibia aún, pero las manos pálidas, colgando, muertas. En un acto recursivo, fractal, palíndrome, intenta imaginar que no está esto ocurriendo, pero cada vez que logra-se convencer, se fija en la mirada abandonada de espíritu, de consciencia y es cuando aparece la desesperación y la incredulidad de los hechos le chocan de nuevo.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Ciento Veinticuatro años

.


Clamo contra las señoras Dendritas y el axón terminal
este aluvión, esta tormenta, esta lluvia, esta tempestad
borrascosa que han traído consigo las analepsis en las sienes.-

Hice todo lo que no debí y vice-versa.-


Me faltaron treinta y siete, ochocientas, cinco mil,

Cuarenta y dos, cien, Seiscientas, y noventa y dos.

Tanto, Tanto, Tanto.-

Unos Ciento veinticuatro años de mariposa.-

Pretendo descubrirme sentada en el colchón,
chillando luego de haber despertado
de esta
innombrable pesadilla.-

Las palabras no resultan efectivas -já.-

De qué manera comunicar
esta quemadura
, este -cursi- vacío, este horror,
este silencio infinito.-


Apenas me es posible pensar en la escalera, mientras los libros se precipitan desde la alacena. El techo se derrumba a pedazos, los vidrios están rotos o trizados, el agua turbia ha inundado todo. Las aves se dejan caer desde el cielo, los peces se ahogan en las turbulencias, las personas caminan sin rostros, las estatuas han sido olvidadas y los niños ya no sonríen.

Nada tiene ya el mismo.-

Tengo el esternón compungido
y los párpados se han rendido.-


Una herida abierta ha quedado,
una rajadura, una quemadura al miocardio,
un hematoma ensangrentado,
y dolor.-


Mudo, tibio e infinito.

jueves, 10 de diciembre de 2009

Ruit hora

- El Espectáculo se acabó.
- No me resulta fingir cariños inciertos.

- No sé expresarme bien.
- Me humillas con tu indiferencia.
- Miento.
- No te escucho.
- Y no les tengo apego.
- Ya para con la violencia jodida mujer.
- No puedo evitarlo.
- ¡Embustera!.
- No sé utilizar las correctas palabras.
- El veneno fluye hacia el cerebro.
- ¿Y quieres que te crea?.
- Es super hiriente. Decile que se calle.
- Volver a cortar la carne.
- A lo largo.
- Me acuerdo, sí. Me acuerdo.
- No quiero.
- Déjame ya.
- Está senil.
- ¿Y quién tiene potestad para decir que el tiempo se ha desperdiciado?.
- Somos todos culpables.
- A veces quisiera...
- Jamás, jamás, jamás.
- Algo se removió en la vieja alacena.
- ¿Escuchaste?.
-¿Qué hiciste?.
- Cruza rápido que se puso rojo.

- No voy a alcanzar.
- Festina Lente.
- Tiene razón. Ya no estoy aquí.
- Pero se equivoca. Oca.
- Me pica la cabeza.
- Puta la weá.
- Pará el show.
- Me estoy convirtiendo sin poder evitarlo en algo que no quiero por odiarlo.
- Está evadiendo.
- No le gusta, porque ya le gustó y no le gustó lo que le gustó.
- Si po, Así nomás.
- ¿Y al final a quién le mando el correo?
- ¿Y yo qué sé?.
- ¿Qué me decís a mí?.
- A mí no me mires.
- Yo tampoco fuí.
- ¿Por qué no se callan?.
- Estoy tratando de dormir.
- Por su culpa no he podido estudiar.
- ¿Hasta cuándo?
- ¿Te acordás de la vereda esa?. Yo no sé por qué me daba miedo.
- ¿Y cómo sé que soy yo?.
- No miramos con los ojos.
- Me picó una araña a lo mejor.
- A mi me encantan.
- ¿Por qué te dan miedo?
- ¿Y qué vamos a hacer al final?.
- Vamos a fingir que sólo somos uno.
- ¿Nos quedó claro?.
- Pero...
- Nada de peros.
- Cállense todos.
- Ya llegamos, o sea, ya llegué.
- Permiso.
- ¡Hola!.

martes, 8 de diciembre de 2009

Canción para una tarde de verano

La arena se incrusta por lo resquicios de mi pálida camisa.
Apenas es soportable el respirar.
La tensión crece con cada mirada.

Cuando de Repente, de pronto y sin aviso, ocurre la nada misma.
Y nos quedamos contemplándola estupefactos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

¿Cuál es tu Utopía?

Para poder proponer una fácil comprensión de lo que
estoy diviendo es necesario que me des más
palta y el comino se lo hechamos a la
leche. ¿Te parece?.



Necesito un árbol.-




Hay un perro
podrido en la
acequia, tiene
el pelo roído y
los ojos cochinos.-




Las Carteras se soltaron de las
manos de sus dueñas y La Escoba
de la esquina se Revuelca en la tierra.



Fragmentos de
Realidad
inmersos en
Concepciones
Visuales de mundo.-



¡Extra! ¡Extra!:
Científicos de la Universidad de
"Rainshit" han hecho un estudio
que
comprueba que comer sopaipillas mata
realizado a 200.000 personas muertas
de los cuales 195.000 habían comido
sopaipas alguna vez en sus vidas.





La Perspicacia de los escalones
de prevalecer en su propio espacio
definen a las mecanecas escáliras.




Yo no tengo cama.
Tengo colchón, pero no cama.

Ha sido difícil superarlo,
pero de a poco me he dado cuenta
que con el colchón he aprendido a
valorar la vida desde abajo.


Es mejor que una cama.

Estoy segura que las personas
que tiene cama no son tan felices
como las que sólo tenemos colchón.

(por lo menos eso me dijo el señor que tocaba guitarra en la micro.)




Expande tu consciencia inconscientemente



¿Cuál es tu utopía?

Más abajo hay peces, murciélagos y zorros que usted si desea puede alimentar

y eso nomás hay.